Muchos os preguntareis, ¿necesito un Personal trainer (o entrenador personal)?

En este post os daremos a conocer la figura de este profesional y porqué cada día más gente utiliza este servicio.

En los últimos años la demanda por este servicio ha crecido considerablemente, dejando de lado los estereotipos económicos (elevados) que se atribuía a este, por ello a día de hoy no es de extrañar ver en un parque o en la playa a un entrenador personal con su cliente. La necesidad de llevar una vida saludable, entre muchos otros factores, tienen una relación directa con el ejercicio físico y una correcta alimentación.

El entrenador personal puede garantizar unos resultados eficaces, rápidos y, sobretodo, seguros. La clave reside en la individualización del servicio, adaptando y realizando cada tipo de sesión a cada persona a través de una correcta planificación. Para ello se realiza una valoración previa a cada cliente, para así poder conocer el estado físico inicial, cuáles son los objetivos (perdida de peso, ganancia muscular, problemas de espalda, etc.) y características personales (edad, genero, etc.).

Por otro lado debemos destacar la gran importancia que tiene la formación y profesionalidad del entrenador a la hora de planificar y dirigir una sesión, sin olvidarnos de otro factor incluso más importante: el carácter del entrenador personal, ya que este debe poseer la habilidad de empatizar y motivar al cliente constantemente, solo así podremos conseguir los objetivos marcados.

La salud es el factor más importante de nuestras vidas, el malestar personal puede influir de manera negativa en todos los aspectos cotidianos de nuestras vidas (relaciones personales, trabajo, etc.), por ello, el entrenador personal puede ayudarnos a sentirnos mejor con nosotros mismos y poder superar este tipo de situaciones, porque no hay nada mejor que sentirse bien.

Ahora bien, nos preguntaremos: ¿Por qué no tenemos todos un entrenador personal? La sociedad actual piensa que beneficiarse de los servicios solo esta al alcance de muy pocos, es decir, de una clase social alta y adinerada. Pero la realidad es otra muy diferente, el mercado actual ha cambiado considerablemente en los últimos años, la profesionalización y competencia del sector se han incrementado considerablemente, por lo que sus precios han disminuido, quedando este sector al alcance de todos.

Ahora preguntémonos:

¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por tu salud y una calidad de vida mayor?